
Este artículo contiene enlaces de afiliados. Si deseas apoyarnos, puedes usar estos enlaces 🛒 para comprar libros, dados o productos similares. ¡Gracias! 🙂
En Dungeons and Dragons, el Director de Juego guía a los jugadores a través de una historia emocionante, y tú controlas tu propio personaje durante la aventura. Antes de que comience la aventura, creas este personaje – similar a un videojuego, pero con muchas posibilidades individuales. Tú decides si quieres jugar como un elfo, enano u otra raza, si tu personaje debe lanzar poderosos hechizos o preferir luchar con un arma.
Guía para tu propio personaje de DnD
Al principio necesitas una hoja de personaje vacía, donde apuntas todos los detalles importantes: características, habilidades y equipo de tu personaje. Antes de empezar, hablad con el grupo de rol sobre en qué nivel comenzáis. El Director de Juego establece qué opciones de personaje están permitidas en la campaña y cuáles quizás no encajan en la ambientación. Él o ella también puede ayudarte a crear tu personaje.
Elige primero una raza que te guste. Hay más de 45 razas jugables en DnD, cada una con sus propias fortalezas y debilidades. Los enanos son resistentes e inmunes al alcohol, pero no especialmente rápidos. Los elfos no necesitan dormir y son muy ágiles. Los orcos son extremadamente fuertes, mientras que los sátiros son resistentes a la magia. ¡Simplemente elige la raza que te parezca más genial!
Después eliges tu clase. Considera junto con los otros jugadores qué roles encajan mejor en vuestro equipo. Tu clase determina si tu enano se convierte en un luchador fuerte, un pícaro astuto o un poderoso lanzador de hechizos. Un grupo con diferentes clases a menudo tiene más posibilidades de resolver problemas de manera creativa. Por ejemplo, un grupo lleno de luchadores cuerpo a cuerpo podría tener dificultades para derrotar enemigos voladores.
En el siguiente paso distribuyes las puntuaciones de habilidad de tu personaje. Hay seis valores principales: Fuerza, Destreza, Constitución, Inteligencia, Sabiduría y Carisma. Cada uno de estos valores influye en qué tan bien se desempeña tu personaje en ciertas situaciones. Distribuye los valores 15, 14, 13, 12, 10 y 8 entre estas seis habilidades o tira para cada valor 4D6 y resta el dado más bajo. Cuanto mayor sea el valor, mejores son las posibilidades en las tiradas de dados correspondientes.
De estos atributos resultan entonces modificadores. Un valor de Fuerza de 10 da por ejemplo un modificador de +0, lo que significa que no tienes bonificaciones ni penalizaciones en las tiradas de dados de Fuerza. Valores más altos como 16 te dan en cambio un modificador de +2, mientras que valores más bajos como 8 resultan en una penalización de -1. Estos modificadores los apuntas en tus competencias, que están relacionadas con los atributos respectivos (por ejemplo Atletismo con Fuerza).
Ahora es el turno del trasfondo de tu personaje. Piensa qué hacía él o ella antes de la aventura: ¿Era tu personaje un ladrón, un noble, un soldado o quizás un marinero? Esta decisión te da pequeñas ventajas en ciertas situaciones y también puede formar la personalidad e historia de tu personaje. Elige un trasfondo que te guste y que encaje con tu raza y clase.
Finalmente eliges el equipo de tu personaje. Cada clase tiene ciertas especificaciones sobre cuánto oro tienes al principio y qué equipo posees al inicio. Durante el transcurso del juego puedes usar tu oro para comprar mejores armas y equipo.
Si has elegido una clase mágica, ahora debes buscar los hechizos apropiados. Estos dependen de tu nivel y tu clase.
Calcula al final los puntos de golpe y la clase de armadura de tu personaje, para ver cuánto daño puede soportar y qué tan difícil es de golpear.
¡Ahora tu personaje de DnD está listo para la aventura! Dale un nombre, elige un género y piensa una historia de trasfondo emocionante. También considera si tu personaje debe actuar de manera buena o malvada.
Si quieres aprender más sobre razas, clases, equipo y hechizos, echa un vistazo al Manual del Jugador – ¡allí encontrarás todas las reglas y detalles importantes!
Formas más sencillas de crear un personaje de DnD
Crear un personaje de Dungeons & Dragons puede ser bastante complejo para principiantes y abrumar rápidamente. Si el proceso te parece demasiado tedioso o simplemente quieres entrar más rápido al juego, hay algunas alternativas sencillas.
En internet encontrarás una gran variedad de personajes prefabricados que puedes usar inmediatamente. Wizards of the Coast ofrece por ejemplo personajes terminados de nivel 1. Solo tienes que buscar la combinación deseada de clase, raza y nivel, y ya puedes empezar.
Una herramienta útil es el Character Builder de D&D Beyond. Te guía paso a paso a través de la creación y se asegura de que puedas crear tu personaje sin problemas. La interfaz simple hace fácil realizar todas las configuraciones necesarias.
Además hay diversos generadores online que te quitan el trabajo. Con tales DnD Character Creators solo necesitas ingresar pocas especificaciones como clase, raza, nivel y trasfondo, y el resto se calcula automáticamente. Obtienes inmediatamente una hoja de personaje lista para jugar. Un buen ejemplo de esto es fastcharacter.com.
Esto también os podría interesar:



